Hay situaciones que una presentación no alcanza a explicar.
Explicar un procedimiento es una parte de la capacitación. Reconocer señales, seguir una secuencia y tomar decisiones requiere práctica. Una simulación permite trabajar esas decisiones antes de llevarlas al entorno real.
Convertí el procedimiento en una experiencia.
El escenario empieza con tu operación, sus personas y sus objetivos.
Inducción y procedimientos
Presentá espacios, pasos de trabajo y puntos de atención que las personas puedan explorar.
Identificación de peligros
Planteá situaciones simuladas para reconocer peligros y revisar la respuesta con tu responsable de seguridad.
Decisiones en contexto
Revisá alternativas, secuencias y consecuencias dentro del escenario que definamos para el proyecto.
Qué definimos en la propuesta.
Objetivos de aprendizaje, guion, escenarios, interacción, equipos y compatibilidad. También acordamos revisiones con tu especialista, orientación de uso, soporte y los criterios de evaluación que corresponda incluir.
Empezá por un procedimiento concreto.
Contanos cuántas personas participan, dónde se aplica el procedimiento y qué cuesta enseñar o recrear. Las simulaciones complementan la formación de tu organización y requieren validación de sus responsables.
Explorá el concepto
Una demostración es un punto de partida para conversar; no define el alcance de tu proyecto.
Abrir la demo
